Es obra multidisciplinar en la que la danza, la música y la tecnología nos muestra a “La máquina” un nuevo yo que aprende a embelesarnos con su aparente y falsa utilidad para concluirse y consumirnos en el acto. Viene con la fuerza de la danza contemporánea y el movimiento del cuerpo humano en su relación con las máquinas, la tecnología y el flujo de la información digital. Una obra que lo dejará con la piel al descubierto.  Es un proceso investigativo y creativo de la relación entre lo somático y lo político en medio de la era digital. También es una instalación interactiva para todos los públicos, que disuelve el binomio artista y el espectador.

Uno de nuestros proyectos más ambiciosos, implanta 4 instalaciones en escena que interactúan entre sí y con el personaje. Las instalaciones son parte de un único personaje la máquina en cada una de sus facetas que se alimenta y se enfrenta en distintas formas a su creador el humano dependiente de su existencia, pero temeroso de su dominio.